Salta

Intendentes: Cuando la política responde al nivel intelectual

Marcadas diferencias entre intendentes de dos localidades del mismo departamento alertan sobre los riesgos de continuar votando a ineptos

LAQUINTACOLUMNA-SALTA.- La prensa ha reflejado lo ocurrido en el municipio de Rosario de Lerma donde su intendente ,Enrique Martínez,   siente tambalear su prestigio a causa de la confirmación del quinto positivo de Covid-19. Asimismo, su par y vecino inmediato, Carlos Folloni, intendente de Campo Quijano, ha demostrado altura y compromiso vecinal protegiendo con medidas draconianas su territorio.

Son dos estilos diferentes, de hecho, pero que también responden a una calidad de formación. Con esto no se trata de discriminar a quien no tiene o no ha tenido la posibilidad de acceder a estudios superiores, pero cierto e irrefutable también es que la política no puede estar en manos de personas con personas para verbalizar ideas o escribir al menos sin errores de ortografía.

Ya lo decía Platón que el gobierno debía estar en manos de “los mejores” y aquellos eran precisamente los filósofos porque ellos lo sabían todo, podían deducirlo y llegar a verdades concluyentes. Claro está que lo de Platón era una utopía porque cuando quiso aplicar sus ideas con el tirano Dionisio de Siracusa, terminó como esclavo y tuvieron que pagar sus amigos para rescatarlo. Esto marca que en ocasiones más vale talento que biblioteca, obviamente.

Pero en suma, el argumento transita por la idea de que la política debe elevar su nivel. Mientras en Rosario de Lerma las quejas llueven por distintos motivos y todo casi termina en una pueblada con la cabeza del intendente clavada en la plaza principal, en Campo Quijano, su titular – Folloni- que había recibido un municipio devastado, saqueado, con millones de pesos faltantes, ha logrado hasta rescatar ya un vehículo que su antecesor, Manuel Cornejo se había birlado.

Una democracia fuerte necesita de funcionarios capaces y capacitados, de lo contrario, los municipios continuarán siendo feudos librados al arbitrio de voluntades de poca ilustración y sin aspiraciones de progreso… salvo personal.

Por: Redacción

 

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cerrar
Cerrar
A %d blogueros les gusta esto: